Recortes de sueños futbolísticos
Recorrido hemerográfico y visual por los cuatro mundiales mexicanos
La muestra se presenta en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca Nacional

Con sus evocadores gajos hexagonales negros y pentagonales blancos, un ejemplar original del balón Telstar 1970 se halla, inanimado, dentro de una vitrina tras rodar hace 56 años, en el certamen pionero mundialista de aquel año en México.
Fue, aseguran las letras impresas de la época, el Mundial de Brasil y Edson Arantes do Nascimento, Pelé. Así lo cabeceó El Sol de México: “¡Brasil colmó agotadas sus aspiraciones!”. Era el 22 de junio de 1970.
La exposición incluye, además, una sección de la gráfica para recordar o conocer a las mascotas de esos mundiales y algunas camisetas, balones y artículos promocionales de la época.
Es una muestra de la posibilidad de reconstruir la memoria colectiva mexicana a través de los periódicos y revistas que resguarda la Hemeroteca Nacional de México (HNM), y brinda una oportunidad para revivir algunos pasajes de esta historia.
Entre los mundiales de balompié celebrados en el país está incluido el Femenil de 1971, “un hito poco reconocido en la historia del deporte”.
Comentó Ana Laura Peniche Montfort, coordinadora de la HNM: “La muestra recupera la dimensión cultural, social y mediática de estas competencias, y pone especial énfasis en el Mundial Femenil de 1971, un acontecimiento histórico que redefinió el papel de las mujeres en este deporte”.
La exposición, señala en sus textos, que aun con su impacto social y deportivo el Mundial Femenil permaneció al margen del relato oficial durante décadas.
Por esto, la muestra recupera parte de la cobertura que se realizó de esa justa, la cual incluye las trayectorias de las jugadoras, las condiciones en las que compitieron y el significado cultural de un torneo que abrió camino a generaciones posteriores. Además de que en ese Mundial México dio uno de los mejores resultados deportivos de su historia: el subcampeonato.
Una de las piezas hemerográficas que remite a cierta atemporalidad es la de El Heraldo del 23 de junio de 1986: “Una hazaña que quedó inconclusa”, al referirse al desempeño de la selección mexicana tras caer en penaltis con Alemania Federal.
Esta justa deportiva, en la que intervinieron 24 selecciones, tuvo al otrora Estadio Azteca como escenario de capítulos inolvidables que fueron más allá del instante: desde el célebre gol de “la mano de Dios” y la jugada individual conocida como el “gol del siglo”, ambos realizados por Diego Armando Maradona, hasta anotaciones memorables como la tijera del universitario Manuel Negrete, considerada la mejor en la historia de esta competencia.
El Heraldo de México, 30 de junio de 1986: “¡Con un chispazo de Maradona, Argentina se coronó invicta!”.
En el Mundial de Futbol de 2026, se lee en las tarjetas informativas, a diferencia de los que México albergó en 1970, 1971 y 1986, la experiencia del balompié ya no se construye únicamente por medio de la prensa escrita o la televisión, sino que se vive además en tiempo real en plataformas digitales.
A la inauguración acudió el periodista José Ramón Fernández quien, tras convocar al público a visitar la exhibición, dijo: “Qué bueno que esto llegue a la Universidad Nacional, porque además tiene un estadio maravilloso, que fue sede de los Juegos Olímpicos del 68 y la Copa del Mundo del 86. ¡Soy Puma de corazón, me gusta la Universidad!”.
La curaduría de la muestra estuvo a cargo de Manuel Suárez Rivera, investigador del Instituto de Investigaciones Bibliográficas, y Giovanni Uriarte, del Instituto Mora. ¡Nos vamos al Mundial! está ubicada en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca Nacional de México, en el Centro Cultural Universitario, y permanecerá abierta al público hasta el mes de julio.
