Segundo informe de Gerardo Torres Salcido

Refrenda el CIALC su prestigio académico internacional

Hubo una producción de 66 publicaciones externas y nueve de divulgación

Se colaboró en redes de investigación. Foto: Francisco Parra.
El año 2025 y lo que va de este 2026 representan un periodo problemático que inscribe a América Latina y el Caribe en una profunda encrucijada geopolítica donde “la región no sólo enfrenta una inestabilidad política coyuntural, sino también la reactivación de patrones de desigualdad que desafían la resiliencia democrática y la noción de desarrollo concebida desde el sur global”, resaltó el director del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC), Gerardo Torres Salcido.

Al presentar su segundo informe de actividades 2025-2026 consideró que “vivimos un presente de transformaciones aceleradas. Ante este escenario, el papel de la entidad a su cargo es abundar en la investigación, docencia y difusión desde un punto de vista crítico e informado. El prestigio del Centro y su visión latinoamericanista, productos de la reflexión y el trabajo interdisciplinario y comparativo, deben ser un estandarte ahora y en los próximos años”.

En el Auditorio Leopoldo Zea del CIALC refirió que en el periodo que se informa esta instancia estuvo constituida por 35 personas investigadoras (16 mujeres y 19 hombres), 83 % de ellos inscritos al SNII; así como por 27 técnicos académicos (19 mujeres y ocho hombres), uno de ellos con adscripción temporal con el apoyo del CISAN.

En el Centro se desarrollaron 65 proyectos de investigación: 44 individuales, 14 colectivos y siete más como resultado de colaboraciones interinstitucionales. Además, como parte del Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica se realizaron nueve investigaciones y se obtuvo apoyo para colaborar en el proyecto “Europe Union Latin America Academic Synergies (EULAS)”.

Ello muestra la capacidad de las investigadoras y los investigadores del CIALC para formar grupos de trabajo y colaborar en redes académicas internacionales, planteó en presencia del coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva.

Asimismo, dijo, durante este periodo la producción académica fue de 66 publicaciones externas y nueve de divulgación. Por su lado, el Departamento de Publicaciones procesó 25 obras y la edición de nueve artículos del personal académico divulgados en las revistas del Centro. “Lo anterior da un total de 109 publicaciones con una producción promedio de 3.1 obras por persona investigadora”.

También se publicaron cuatro números de la revista Cuadernos Americanos, dos de la Revista de Estudios Latinoamericanos y tres de Archipiélago. Revista cultural de nuestra América, indicó Torres Salcido.

Los académicos del CIALC impartieron 102 actividades (64 de ellas fueron cursos y seminarios curriculares), dirigieron 21 tesis de titulación y participaron en 14 comités tutorales y en 51 exámenes profesionales o de grado.

Como parte de la Cátedra Extraordinaria José Martí se realizaron dos intercambios con académicos de Cuba y se participó en el XXII Encuentro Internacional de Cátedras Martianas, realizado en la Universidad Autónoma de Chiapas, expuso.

Asimismo, seis investigadores del CIALC participaron en el XXI Congreso de la Federación Internacional de Estudios sobre América Latina y el Caribe, en Beijing, contribuyendo con ello a la consolidación del Centro como coordinador de esta importante red y a la preservación del legado de Leopoldo Zea.

Se gestionaron 14 convenios de colaboración y se participó en múltiples redes de investigación internacionales.

Por otra parte, señaló que el acervo del Centro de Información y Documentación ha consolidado su importancia como uno de los más renombrados en el área, durante este periodo se adquirieron 287 nuevos títulos impresos y 30 e-books, y en la actualidad el acervo de la Biblioteca Simón Bolivar cuenta con 33 mil 353 títulos de libros y 478 títulos de revistas.

También, el CIALC recibió la donación de las bibliotecas de Leopoldo Zea y Francoise Perus.

Al dar respuesta al informe, Miguel Armando López Leyva aseguró que “personalidades como Leopoldo Zea y Pablo González Casanova son dos pilares fundamentales en la historia intelectual de nuestra la Universidad y en el estudio de las especificidades de América Latina y el Caribe”.

La vocación latinoamericanista de ambos intelectuales –y de otros personajes que forman parte de la historia del Centro– impulsó el conocimiento de la región desde una perspectiva multidisciplinaria, amplia y crítica, pero también humanista, histórica, literaria, filosófica, económica, social y política, como se expresa en el Plan de Desarrollo Institucional del CIALC.

Esos personajes y todos aquellos que estuvieron en el entorno de la formación del Centro Coordinador y Difusor de Estudios Latinoamericanos, antecedente del CIALC, “nos legaron no sólo su pensamiento para entender y atender los problemas de nuestros países, sino también una sólida visión institucional que sigue evolucionando, como lo muestra el informe”, reflexionó.

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