Estado del sarampión en México

El estado del sarampión en México es dinámico y requiere atención y responsabilidad colectiva. En las últimas semanas se ha observado una mayor circulación del virus en distintas entidades del país, con incremento de casos y algunas defunciones. Aunque la epidemia comenzó con un importante brote en el norte, actualmente se han confirmado casos en múltiples Estados; además, en la Ciudad de México el número de casos recientes ya supera al registrado durante el año previo. La mayoría de los contagios ocurren en personas no vacunadas o con esquemas de vacunación incompletos.
Ante este escenario, es indispensable reforzar las acciones de prevención dentro de nuestra comunidad universitaria.
RECOMENDACIONES
- Revisar la cartilla de vacunación propia y de hijas e hijos, verificando que esté actualizada conforme a la edad.
- Que niñas, niños y adolescentes cuenten con esquemas adecuados para su edad:
Dos dosis de vacuna contra sarampión (una a los 12 y otra a los 18 meses de edad).
En el contexto actual, se recomienda una dosis adicional entre los 6 y 11 meses de edad;
Una dosis de refuerzo en la adolescencia (generalmente a partir de los 11 años). - Aquellos adolescentes y adultos de hasta 49 años que no tengan seguridad de haber sido vacunados con esquema completo pueden recibir una dosis de vacuna contra sarampión si:
No recibieron dos dosis en la infancia.
No cuentan con un refuerzo en la adolescencia o en los últimos seis años.
Desconocen su antecedente de vacunación.
- Las mujeres embarazadas no deben vacunarse contra sarampión.
- Todo el personal de salud debe contar con una dosis de refuerzo de vacuna contra sarampión si no ha recibido alguna en los últimos 10 años.
- Buscar orientación sobre sitios de vacunación en el teléfono 079.
- Es importante considerar que si se presenta fiebre, malestar general o síntomas respiratorios fuertes debe permanecer en casa y evitar la automedicación.
Además de las acciones específicas sobre vacunación y vigilancia de síntomas, es conveniente mantener las siguientes sugerencias en nuestra comunidad universitaria ante la circulación de sarampión y otras infecciones respiratorias de la temporada invernal:
- Utilizar cubrebocas en espacios cerrados, concurridos o con ventilación limitada (como transporte público, auditorios o aulas) cuando el riesgo individual o colectivo así lo amerite.
- Facilitar la ventilación natural o mecánica en salones, oficinas y áreas comunes.
- Mantener higiene frecuente de manos y la limpieza regular de superficies, mobiliario e instalaciones.
- En caso de presentarse uno o más casos en un mismo grupo académico o área administrativa, no deben suspenderse las actividades de manera automática; en su lugar, intensificar las medidas preventivas y mantener comunicación con las autoridades locales para realizar el reporte correspondiente.
Estas acciones, sostenidas de forma consistente, permiten reducir riesgos sin interrumpir innecesariamente las actividades académicas y laborales.