La propuesta concebida para jóvenes cumple cinco años

Suman tres novedades a la colección Hilo de Aracne

Lengua madre de Carolina López Møller, Mortis causa de Luisa Reyes Retana y Ausencia compartida: formas de mirar de Marina Azahua, los textos elegidos

Socorro Venegas, Carolina López Møller, Luisa Reyes Retana y Andrea Fuentes. Foto: Libros UNAM.

En el marco de la 39 Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara), Libros UNAM celebró el primer lustro de la colección juvenil ilustrada Hilo de Aracne con la presentación de tres novedades: Lengua madre de Carolina López Møller, Mortis causa de Luisa Reyes Retana y Ausencia compartida: formas de mirar de Marina Azahua.

“Estamos celebrando cinco años de esta colección que nace en un espacio en el que no se esperaba este tipo de proyecto”, recordó Socorro Venegas, directora general de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM, y subrayó que Hilo de Aracne surgió como una iniciativa de literatura juvenil ilustrada dirigida al alumnado de bachillerato. En cuanto institución con cientos de miles de estudiantes, dijo, “cualquier cosa que la UNAM plantea, la plantea para todo el país”, por lo que los libros se piensan para un público amplio, dentro y fuera de las aulas.

Venegas explicó que, pese a la larga tradición editorial universitaria, no había una propuesta concebida para las juventudes desde la ficción: “No teníamos una colección que les dirigiera una mirada a las y los jóvenes estudiantes desde la perspectiva estrictamente literaria”. Hilo de Aracne vino a cubrir ese espacio con textos y creaciones visuales que invitan a leer y que han fortalecido el catálogo juvenil de Libros UNAM. El reto, afirmó, es “estar a la altura de estas nuevas y nuevos lectores”. Y añadió: “Creo que hemos aprendido mucho de cómo leen de una manera más libre, más abierta, sin prejuicios”.

Andrea Fuentes, editora y coordinadora de la colección, aseguró que uno de los principales desafíos ha sido definir cuáles son las implicaciones de una colección para jóvenes. Su apuesta ha sido clara: “Lo que tiene que haber aquí es literatura de calidad, gráfica de calidad, que interpele a cualquier lector en cualquier etapa lectora”. Recordó, además, que Hilo de Aracne reúne ensayo, cuento, novela, escrituras transdisciplinarias y el trabajo estrecho entre profesionales que se dedican a la escritura y a la ilustración.

Sobre las novedades presentadas, Fuentes resaltó que Ausencia compartida, escrito por Marina Azahua e ilustrado por Julia Reyes Retana C., propone una reflexión sobre la mirada y las imágenes que no están a partir de obras diversas, como Mirones de Francis Alÿs. Es un libro que “genera múltiples lecturas”, pues fusiona ensayo, memoria visual y dibujo.

En el caso de Mortis causa, la editora destacó el modo en que la novela aborda la vida y la muerte desde la experiencia de un grupo de estudiantes de medicina forense que trabajan con cuerpos donados a la ciencia. Ilustrado por Diego Molina, el título es también una invitación a mirar “los cuerpos de los olvidados” y a preguntarse “cómo vemos a los olvidados” en la sociedad contemporánea. La autora, Luisa Reyes Retana, comentó que la novela busca abrir un diálogo sobre la medicina forense y los distintos dilemas éticos que se enfrentan en ese campo: “Hablar de los cadáveres es hablar de una conversación de la que no podemos escapar”, aseveró.

En tanto, Carolina López Møller definió su obra Lengua madre como “un libro sobre el lenguaje y sobre la lengua materna”. La autora explicó que éste surgió de una experiencia de su infancia: no entendía la lengua danesa de su madre; en su texto, por lo tanto, explora el momento en que el lenguaje “ya se percibe como lenguaje, pero todavía no se entiende”, además de las tensiones entre memoria, traducción y herencia lingüística. Con ilustraciones de Aldo Jarillo, el volumen combina fragmentos, definiciones de diccionario y fragmentos de charlas para proponer una reflexión caleidoscópica sobre el modo en que nombramos el mundo.

Las participantes coincidieron en que las tres novedades encarnan el espíritu de Hilo de Aracne: hablan desde una actualidad “vigente, urgente”, e invitan a pensar en la ausencia, la memoria, los cuerpos y las lenguas. Para Socorro Venegas, proyectos como esta colección y el programa “El libro del verano”, que distribuye cada año y de manera gratuita un título de Hilo de Aracne entre miles de estudiantes de bachillerato, muestran que la UNAM asume como tarea central abrir conversaciones difíciles pero necesarias. “Estamos formando lectores”, concluyó.

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