Bajo esta piedra hundirás tu iglesia, en Santa Catarina

Teatro documental como reparación simbólica frente a la injusticia

Foto: Un Colectivo / Alejandro Carrillo.

¿Puede el teatro documental generar reparación, aunque sea simbólica, en casos de violaciones de los derechos humanos? La respuesta que da el grupo teatral Un Colectivo y la directora y dramaturga Sara Pinedo es que sí.

Bajo esta piedra hundirás tu iglesia es una propuesta escénica que Un Colectivo presentará desde hoy jueves 19 hasta el 22 de febrero en el Teatro Santa Catarina de Coyoacán. Aborda uno de los casos más dolorosos y silenciados de violencia institucional en México: el albergue Ciudad de los Niños de Salamanca, Guanajuato, donde el sacerdote Pedro Gutiérrez Farías perpetró graves violaciones a los derechos humanos contra niñas, niños, adolescentes y personas adultas con discapacidad intelectual durante 40 años.

Las denuncias surgieron en 2008 y se confirmaron los abusos entre los años 2016 y 2020, aunque el sacerdote murió en 2020 sin enfrentar la justicia.

“Cuando las instituciones empiezan a revisar las instalaciones, detectan al menos una niña con sus manitas quemadas por una monja y un adolescente con posibles abusos sexuales. Tanto la niña como el adolescente son retirados. Entonces el sacerdote Gutiérrez Farías interpone un amparo para recuperar a la niña. El amparo cae en las manos de la jueza Karla María Macías Lovera, quien lo niega y amplía el caso para revisar lo que estaba pasando con el resto de de la población infantil y juvenil que cohabitaba en el espacio”, relató Sara Pinedo, directora y dramaturga con más de una docena de obras en su haber, con las cuales ha tenido giras por todo el país.

“Nosotras, como parte de la investigación dramatúrgica, acudimos a las instalaciones en el 2024, y bueno, nos tocó caminarlas, conocerlas, y sí es un espacio enorme, impresionante, que todavía es habitado por los hijos del padre”, contó Pinedo, quien señaló que el caso involucró tortura, violencia física y sexual, así como apropiación ilegal de menores que afectó a más de 164 personas.

La obra cuestiona los vínculos entre el Estado y la Iglesia, evidenciando una red de impunidad que involucró a múltiples administraciones en Guanajuato. Pinedo explicó que las niñeces que ingresaban al albergue firmaban un acta cediendo la custodia al presidente de la asociación civil, un documento que carece de validez oficial, pero que las autoridades utilizaron para impedir que varias familias recuperaran a sus hijos.

“Yo planteé un acercamiento a la idea del diagrama que propone el artista Marcelo Expósito, entendiendo la textualidad como sonidos, corporalidades, textos que se van superponiendo desde diferentes tiempos, como una especie de collage”, sostuvo Pinedo sobre su estrategia dramatúrgica.

El proyecto, realizado con apoyo del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Guanajuato 2025, entrelaza lenguajes poéticos, lúdicos, jurídicos, religiosos, mediáticos y de protesta.

“Desgraciadamente, Ciudad de los Niños tenía una bandera muy fuerte en las artes: mariachi, banda de viento, coro de la iglesia, baile regional, la casa y su propio teatro. Las niñeces eran llevadas a distintos lugares del país y tengo entendido que también al extranjero, a presentarse sin percibir ningún beneficio”, explicó Pinedo, quien utiliza estas mismas herramientas artísticas para resignificarlas como actos de denuncia y memoria.

El montaje presenta un coro, ballet folclórico y una banda de “palomas no blancas” que cantan y bailan por justicia. El trabajo corporal se desarrolla a partir de la metáfora de la piedra de molino como aquello que parece inamovible, pero que al ser intervenido revela su posibilidad de transformación. El diseño sonoro, de Homero Guerrero, reinterpreta música pop de los años 80, 90 y los 2000, mientras que el vestuario y máscaras de Eva de la Rosa transitan entre lo folclórico, lo distópico y lo icónico de la cultura pop.

“Al compartir estos testimonios tan crudos, que eran la parte más pesada para nosotras, decidimos hacerlo en una dinámica de uno a uno con la audiencia, practicando el consenso”, señaló Pinedo sobre una decisión escénica radical: entregar testimonios individuales al público que consiente en escucharlos, rompiendo la jerarquía tradicional del teatro.

El elenco está conformado por Fernanda Escobedo, Juan Manuel Pérez, Soledad Escobedo, Miguel Field, Cuauhtémoc Vázquez y José Juan González Arredondo, junto con integrantes del colectivo de arte comunitario de San Juan de Abajo, con el que Un Colectivo colabora desde hace 10 años.

Esta obra es el primer capítulo de la Trilogía del Simulacro, proyecto que Pinedo desarrolla como parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte 2023-2026, en el que explora cómo el arte puede funcionar como gesto de reparación simbólica y herramienta para transformar nuestra relación con el tiempo, la memoria y la ley.

Las funciones serán de jueves a viernes a las 20 horas, sábado a las 19 horas y domingo a las 18 horas.

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