“Tenemos el ánimo y el espíritu de cambiar”
En investigación, sólo 29 % son mujeres; en cuanto a técnicos académicos, el número se incrementa a 44 %: Soledad Funes

En promedio, en el área de investigación, “sólo un 29 % somos mujeres, mientras que con los técnicos académicos el porcentaje se incrementa a 44 % para el sector femenino; esa diferencia en ambas categorías refleja otro tipo de discriminación y de problemas estructurales que hemos tenido a lo largo de los años”, apuntó Soledad Funes Argüello, coordinadora de la Investigación Científica.
En la sesión inaugural del foro “Acciones afirmativas para la igualdad de género en las ciencias”, dijo que este encuentro es un ejercicio de suma importancia, pues constituye una salida “a ciertos obstáculos que hemos encontrado a lo largo del camino en temas de cómo empatar el impulso de buscar cambios en la normativa universitaria, cómo implementarlos en un sistema que es rígido por diversas razones; sin embargo, tenemos el ánimo y el espíritu de cambiar”.
En el Auditorio Alejandra Jáidar del Instituto de Física (IF), mencionó que el Subsistema de la Investigación Científica es un ejemplo claro de cómo, al menos en cuestiones de género, ha habido una distinción o una separación fuerte entre categorías, incluso entre investigadores y técnicos académicos.
Por su parte, la titular de la Coordinación para la Igualdad de Género en la UNAM (CIGU), Norma Blazquez Graf, apuntó que desde esa entidad se impulsa una transformación real en áreas en que no se han logrado cambios. “Llevamos años trabajando en el tema y ha habido algunos avances”.
Expresó que en la Universidad, en las diferentes áreas del conocimiento, existen múltiples estudios que muestran cómo continúan presentes las diferencias que impiden que las mujeres y otros grupos históricamente excluidos tengan las mismas oportunidades. “Tenemos que diagnosticar y seguir mostrando cómo persisten las brechas en muchos lugares de la UNAM, y el compromiso que tenemos es ir transformando este panorama, no sólo en la normatividad, también en la vida cotidiana”.
Puntualizó que es necesario que los cambios se hagan casi de inmediato, porque “llevamos muchos años mostrando que el camino que se ha seguido no es el correcto”, pues las académicas, en particular del área científica, continúan con grandes brechas.
“Me da gusto ver a la primera coordinadora de la Investigación Científica y a la segunda directora del IF aquí sentadas, lo que refleja que empieza a darse un cambio en la UNAM. Se nota que cada vez somos más directoras y mujeres que ocupan puestos de decisión, una oportunidad que por muchos años no tuvimos y que es algo que debe institucionalizarse y reglamentarse, e impulsarse cada vez más”, apuntó.
Mercedes Rodríguez Villafuerte, directora del IF, expuso que una de las acciones afirmativas que se realiza en este momento es precisamente estar en este foro para discutir cómo podemos incentivar las carreras científicas y reducir las brechas de género.
Destacó que el IF, en particular, es un buen ejemplo con respecto a la brecha de género: “del 100 % del personal académico, sólo 20 % somos mujeres. Otro segundo indicativo sería, por ejemplo, que, en los 85 años del Instituto soy la segunda directora en su historia. De tal forma que estas acciones serán relevantes, no sólo para el Instituto, también para la comunidad académica en general”.
Aprenderán cómo guiar, qué acciones afirmativas tomar para alcanzar la igualdad en el área científica. “Necesitamos algunas directrices para tratar de uniformizar a nivel de entidades académicas para continuar con estos esfuerzos y disminuir la brecha de género”.
En su oportunidad, Susana Magallón Puebla, presidenta de la Comisión Especial de Igualdad de Género del Consejo Universitario, refirió que esa Comisión surgió para atender asuntos que en un momento dado fueron de importancia álgida en la Universidad, y continúa trabajando en ello.
Su función es establecer lineamientos y guías de políticas en aspectos de género y tiene una vinculación profunda con la CIGU, la cual se encarga de implementar muchas directrices. Hay información y aprendizaje en ambos sentidos. “Es fundamental e importante que en la UNAM existan estas estructuras, se retroalimenten y trabajemos juntas”.
Como directora del Instituto de Biología, acotó Susana Magallón, “he aprendido del estudiantado y de colegas de sus experiencias, de lo que han pasado, de cómo se ven las cosas desde México, cuáles son nuestras preocupaciones más específicas”.
Rubi Hernández Duarte, directore de Políticas de igualdad y No Discriminación de la CIGU, consideró que este encuentro tiene como propósito revitalizar una discusión que, por fortuna, cada vez cobra mayor fuerza. La importancia de las políticas públicas, incluidas las estrategias universitarias, refuerzan la visión de una justicia transformadora y redistributiva en la construcción de igualdad sustantiva de género y étnica hacia las mujeres, las disidencias sexogenéricas, pueblos afrodescendientes y originarios, personas con discapacidades y todos los grupos históricamente discriminados.