Carmen Casas Ratia presentó su primer informe

Trabajo Social vive un momento histórico decisivo

Logros significativos en el posgrado. Foto: Escuela Nacional de Trabajo Social.
La Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) cruza por un momento decisivo de su historia. “Este primer año de gestión ha estado guiado por la convicción clara y compartida de preparar responsablemente su transición hacia Facultad, ello no sólo entendido como un cambio de nombre, sino la consolidación de un proyecto académico, institucional y social de mayor alcance”, afirmó su directora Carmen Casas Ratia.

El Plan de Desarrollo 2024-2028 de la entidad académica, construido de manera participativa con la comunidad, constituye la columna vertebral hacia esa ruta, “pues articula nuestras funciones sustantivas con ejes estratégicos y transversales que orientan cada decisión, programa y proyecto hacia la Facultad que deseamos”, prosiguió la universitaria al presentar su primer informe de labores 2024-2025.

En presencia de la secretaria general, Patricia Dávila Aranda, de la comunidad de la Escuela y de personalidades distinguidas, la directora comentó que en el periodo que informa la prioridad ha sido fortalecer las bases académicas que sostienen dicha transición. “Se avanzó en la actualización y acreditación de los planes de estudios de licenciatura y posgrado, se impulsó la evaluación curricular y se generaron las condiciones para que la oferta educativa de Trabajo Social responda a los desafíos contemporáneos del área y de la sociedad”.

Indicó que la aprobación e implementación del doctorado en Trabajo Social constituye un hito central: la primera generación ya cursó sus estudios con la totalidad del alumnado becado, lo que posiciona a la Escuela como un referente en la formación de investigadoras e investigadores de alto nivel, con lo que se da cumplimiento a un requisito para la transformación hacia Facultad.

Dicho avance va acompañado del fortalecimiento del Programa Único de Especializaciones en la disciplina con la propuesta de dos: Salud Mental y Peritaje en Materia de Trabajo Social; además del fortalecimiento de la maestría, lo que refleja una apuesta para ampliar la formación avanzada y responder a problemas emergentes con enfoques especializados.

En el Auditorio Manuel Sánchez Rosado, la universitaria resaltó que la estabilidad y fortalecimiento de la planta académica han sido otros ejes fundamentales en este proceso de transformación, en paralelo “se ha impulsado la investigación y producción de conocimiento mediante el trabajo de los centros de investigación; la participación en proyectos colectivos; la organización de seminarios, coloquios, jornadas y la articulación de redes académicas que conectan a la Escuela con otras entidades de la UNAM, y con instituciones nacionales y del extranjero.

Carmen Casas Ratia mencionó el hecho de que la Universidad haya depositado su confianza en integrantes de esa comunidad para el desarrollo de proyectos académicos importantes, como el Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Violencia Escolar y el Programa Universitario sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias a cargo de las exdirectoras Nelia Tello Peón y Leticia Cano Soriano, respectivamente.

En el tema de igualdad de género y bienestar, se creó el Centro de Atención Integral e Igualdad de Género –único en su tipo en la UNAM e integrado por la Unidad para la Igualdad de Género–, Espora Psicológica y el área de Primer Contacto Integral, que trabaja de forma articulada para fortalecer la salud física, mental y emocional de quienes integran la Escuela.

“A la par, la instalación de la delegación de la Defensoría de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención a la Violencia de Género en la Escuela ha acercado la atención especializada a nuestra comunidad, brindando un espacio seguro para la prevención y acompañamiento de situaciones de violencia de género y de vulneraciones de derechos universitarios”, subrayó.

Asimismo, dijo, se han ampliado y fortalecido alianzas con instituciones públicas, sociales y académicas; se han consolidado convenios con organismos de los sectores público, privado y social; se profundizó la presencia de la Red Nacional de Instituciones de Educación Superior y se participó en iniciativas que influyen en políticas públicas, legislación y programas sociales.

Aseguró que la movilidad nacional e internacional de estudiantes y personal académico, así como la participación en cursos colaborativos en línea, redes y eventos iberoamericanos, “han contribuido a situar a la ENTS en un diálogo permanente con otras realidades, enriqueciendo las perspectivas de intervención y el horizonte profesional de nuestra disciplina”.

Por otra parte, abundó, se renovó la red de telecomunicaciones, se habilitó el módulo PCPUMA, se ampliaron y adecuaron espacios académicos, como el tercer piso del edificio C, que albergará al SUAYED, y se construyó una rampa de movilidad digna.

Esas mejoras en infraestructura y servicios responden de manera específica a las demandas de la comunidad estudiantil, que buscan hacer de la Escuela un espacio integral de vida universitaria.

Al dar respuesta al informe, Patricia Dávila Aranda destacó que la Universidad Nacional tiene un compromiso ineludible con la nación y la Escuela Nacional de Trabajo Social es el mejor ejemplo de ello.

Desde su fundación, hace más de 50 años, la ENTS en diferentes momentos de la vida nacional ha renovado ese compromiso de la UNAM.

Reconoció “el espíritu y dedicación de la comunidad de Trabajo Social, pues la suma de todos los esfuerzos hace de la UNAM, ni más ni menos, que la mejor Universidad de este país y una de las mejores de Iberoamérica”.

También podría gustarte