Analizan en el CISAN pesos y contrapesos del gobierno estadunidense

Trump tiene el apoyo para hacer una reforma migratoria: Consuelo Márquez

Lo que trata de hacer es poner un límite a las migraciones que están cambiando la demografía de su país, aseguró la universitaria

La investigadora y Oliver Santín Peña. Foto: Víctor Hugo Sánchez.

El presidente de Estados Unidos (EUA), Donald Trump, tiene la fuerza y el apoyo para llevar a cabo una reforma migratoria. Él puede concretar una modalidad en la que los trabajadores mexicanos, y de otros lugares, acudan a laborar al país vecino del norte por un tiempo y después retornen a sus naciones de origen, resaltó Paz Consuelo Márquez-Padilla, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM.

Al dictar la conferencia “El poder de la presidencia de Donald Trump: los pesos y contrapesos”, se refirió a la política exterior de dicha nación: “Es populista, proteccionista y nacionalista, y a la vez intervencionista, porque está queriendo resolver los problemas en Medio Oriente, la problemática entre Rusia y Ucrania, además de pretender implementar una política militar en su relación con Venezuela y tal vez con México”.

El gobierno encabezado por el republicano, agregó, no sólo está dispuesto a controlar a los migrantes por ser indocumentados, “lo que en realidad trata de hacer es poner un límite a las migraciones que están cambiando la demografía de EUA y no quiere que ocurra esto”.

Desencanto

Aunado a lo antes planteado, Márquez-Padilla expuso que se ha robustecido la concentración de la riqueza en ciertos países, como Estados Unidos, por lo que según sus cifras el 1 % de la población domina entre el 30 o 40 % de la riqueza de esa nación.

“No obstante, según Robert Reich, secretario de Trabajo en EUA (1993-1997), nos dice que hasta el 1 % de la población captura más del 90 % de la riqueza, esto a partir de la recesión del 2008, por lo que ha sido una de las grandes quejas y ha producido gran descontento entre la población donde las grandes financieras se apropiaron del patrimonio, mientras que la ciudadanía perdió sus bienes y adquirieron deudas”, explicó.

Esto ha llevado a un desencanto de la población, tanto de la globalización como de la forma de gobierno. “Es decir, la gente ya no pide sólo democracia, sino una mejor distribución de los recursos”, aseveró en la Sala de Conferencias Mónica Verea del CISAN.

Panorama divisorio

En la conferencia moderada por Oliver Santín Peña, también investigador de dicho Centro, la académica mencionó que de los 50 estados que componen esa nación “en 30 están contra del aborto, es decir tienen ciertas reservas”.

Esta división entre los estados la observamos también en la resguardo a la migración; por ejemplo, en 2024 había 17 estados con menor protección, 20 con intermedia y sólo tres con mayor por lo que son consideradas entidades “santuarias”.

En el caso de la permisividad de los estupefacientes, en Nebraska, donde está “criminalizado” su uso, tienen un 9 % de criminalidad y mortalidad por su consumo; en contraste, en el Distrito de Columbia, que es totalmente legal su uso, tiene muertes por sobredosis de un 60.7 %.

Finalmente la especialista reflexionó: “¿A quién oyó Trump? Escuchó al hombre blanco, que se sentía excluido. ¿Por qué se sentía así?, porque muchas minorías desde los años 60 empezaron a ganar varios beneficios: grupos feministas, personas de la diversidad sexual, afroamericanos, latinos, etcétera”.

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