Paulina Lavista expondrá imágenes inéditas del Taller Coreográfico
Una foto debe tener composición y alma
La muestra está integrada por 30 retratos tomados en 1976 y ahora verán la luz como parte del 55 aniversario del TCUNAM

La Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario será sede de la Exposición fotográfica de Paulina Lavista. Homenaje al Taller Coreográfico de la UNAM, que se inaugurará el próximo domingo 9 de noviembre a las 11:30 horas. La muestra estará integrada por 30 fotografías inéditas.
Dichas imágenes, tomadas en 1976 durante funciones y ensayos del grupo fundado por la maestra Gloria Contreras, permanecieron guardadas por casi medio siglo y ahora verán la luz como parte del 55 aniversario del Taller Coreográfico de la UNAM (TCUNAM).
La muestra coincide además con dos fechas significativas para el Taller en noviembre: el natalicio de Gloria Contreras, el día 15, y su décimo aniversario luctuoso, el día 25. También coincide con el 80 aniversario de vida de Lavista, una de las fotógrafas más importantes de México.
Tras la inauguración, que contará con la presencia de la fotógrafa, se llevará a cabo un programa dancístico con piezas de la maestra Contreras, música de Silvestre Revueltas y poesía de Carlos Pellicer, entre otros creadores, aportación del Taller al Encuentro SERSUR, que en su primera edición está dedicado a la danza de Latinoamérica y el Caribe.
En conversación, Paulina Lavista recordó que las imágenes nacieron de una invitación de la propia Contreras, pero que nunca se atrevió a presentarlas al concurso para el que fueron hechas.
“Era muy difícil fotografiar el ballet, captar el aire. Hice 20 rollos y los guardé. Cincuenta años después aparecieron los negativos y me sorprendió la calidad”, contó Lavista.
Al revisar ese archivo perdido, decidió donar la serie a la UNAM, su alma máter. “Sentí que debía regresar ese trabajo a la Universidad. Es una parte de mi historia y también del arte mexicano”, señaló.
La fotógrafa agregó que la selección de las 30 imágenes fue un proceso arduo, pues “fotografiar el cuerpo en movimiento es una de las pruebas más difíciles para cualquier fotógrafo”.
Las imágenes fueron tomadas en el entonces Teatro de Arquitectura, hoy Teatro Estefanía Chávez Barragán, espacio que ha sido casa del TCUNAM durante más de cinco décadas. En ellas se observan no sólo los instantes de danza, sino también los camerinos, las reuniones y la atmósfera íntima del grupo en los años 70.
“Cuando las vi, recordé lo que me llevó a ser fotógrafa: mi fascinación de niña por un bailarín suspendido en el aire”, confesó Lavista. “Le preguntaba a mi madre cómo no se caía. Esa pregunta me persigue hasta hoy: cómo atrapar el movimiento sin perder la vida que hay detrás de él”.

A lo largo de más de cinco décadas, Paulina Lavista (Ciudad de México, 1945) ha construido un archivo esencial para la memoria cultural del país. Sus retratos de escritores, artistas y pensadores (entre ellos Jorge Luis Borges, Juan Rulfo y Salvador Elizondo) forman parte del imaginario visual mexicano. La fotógrafa explicó que su método surge de la observación constante y de una educación visual heredada de su madre, la pintora Helen Lavista.
“El fotógrafo resume en un instante todo lo que sabe: su técnica, su cultura y su intuición. Por eso una foto debe tener composición y alma”, señaló. Lavista se inició en la fotografía a los 11 años de edad. Tras haber estudiado cine en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, hoy Escuela Nacional de Artes Cinematográficas, donde tuvo como maestros a Emilio García Riera, José de la Colina y Gabriel García Márquez, trabajó como asistente de los cineastas Antonio Reynoso y Rafael Corkidi antes de dedicarse por completo a la imagen fija. En 1970 presentó su primera exposición, Photemas, en el Palacio de Bellas Artes. Desde entonces ha desarrollado una obra que abarca el retrato, la experimentación y la documentación de la vida urbana.
En años recientes, ha incursionado también en el documental audiovisual, con series para Canal 22, TV UNAM y El Colegio Nacional, y mantiene activa una comunidad digital de más de 13 mil seguidores en Instagram, donde comparte imágenes de su archivo.
“Nunca imaginé tener tanto éxito ahí”, dijo entre risas. “Pero me ha permitido revivir y mostrar una obra que siempre creí que debía hablar por sí misma”.
La Exposición fotográfica de Paulina Lavista. Homenaje al Taller Coreográfico de la UNAM será también un gesto de preservación: las fotografías donadas, reveladas por la propia autora en blanco y negro, conservan intacta su calidad técnica tras 50 años.
“El negativo bien tratado dura cien años”, afirmó. “Es mi manera de asegurar que la memoria del cuerpo y de la imagen siga viva”.
