Se cumplen 500 años de una y 475 de la otra

Una tradición viva entre la Escuela de Salamanca y la Universidad de México

La doble conmemoración nos permite volver a las fuentes para comprender mejor nuestro presente y al mismo tiempo imaginar los conocimientos que necesitaremos para entender el mundo que vivimos: Mary Frances Rodríguez Van Gort

Foto: Víctor Hugo Sánchez.

Los 500 años de la Escuela de Salamanca y los 475 años de la Universidad de México nos recuerdan que la universidad ha sido siempre una institución abierta al mundo. Una institución que observa sus transformaciones y revisa sus conocimientos. Desde la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) “celebramos esta historia no como una herencia cerrada, incompleta, sino como una tradición viva”.

Así lo afirmó, Mary Frances Rodríguez Van Gort, directora de la FFyL, quien consideró que esta doble conmemoración nos ofrece una oportunidad para reconocer una historia que vincula a Salamanca con la Universidad de México a través de múltiples transformaciones en lo que hoy es la Universidad Nacional Autónoma de México.

En el Aula Magna Fray Alonso de la Veracruz de dicha Facultad, Rodríguez Van Gort dijo que se trata de una tradición que “nos permite volver a las fuentes para comprender mejor nuestro presente y al mismo tiempo imaginar los conocimientos que necesitaremos para entender el mundo que vivimos”.

Al poner en marcha el Congreso Internacional “475 años de la Universidad de México y 500 años de la Escuela de Salamanca”, manifestó que durante cuatro jornadas que se extendieron hasta el viernes 25 de septiembre en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, “tendremos la oportunidad de compartir investigaciones, dialogar entre distintas disciplinas y revisar desde perspectivas diversas una tradición intelectual que sigue formando parte de nuestra historia universitaria”.

Circulación del conocimiento

Nos convoca, continuó Rodríguez Van Gort, una doble conmemoración que permite mirar nuestra historia universitaria desde una perspectiva particularmente fecunda: los 500 años de la llegada de Francisco de Vitoria a la Universidad de Salamanca y los 475 años de la fundación de la Universidad de México.

La celebración conmemora exactamente los 500 años de la llegada de dicho fraile dominico a la cátedra de Prima de Teología en la Universidad de Salamanca en 1526, acontecimiento que marca el inicio de esa corriente intelectual.

Estas fechas, dijo, nos ayudan a reconocer una historia de circulación de conocimientos y nos invitan a comprender cómo estos fueron recibidos, enseñados y transformados al encontrarse con nuevas realidades.

“La Escuela de Salamanca constituye un punto de referencia fundamental para entender este proceso. En el siglo XVI, la Universidad pone espacio para la enseñanza de la filosofía y la teología, y también un escenario del desarrollo de saberes matemáticos y astronómicos vinculados con la cosmografía, la geografía, la navegación y la representación del mundo”.

En su oportunidad, Nora del Consuelo Goris Mayans, directora de la FES Acatlán, instancia coorganizadora del Congreso, además de la Universidad Pontificia de Salamanca, consideró que dicho encuentro se trata de una gran labor, porque pensar a la universidad desde sus orígenes “siempre nos hará entenderla mejor, conocerla, reflexionar y valorarla”.

Nancy Picazo Villaseñor, jefa de la División de Humanidades de la FES Acatlán, consideró que “para quienes habitamos diariamente las aulas, las bibliotecas, los laboratorios, que estamos con nuestros colegas docentes, con estudiantes, estas efemérides no son un dato menor”.

Recuerdan que “somos parte de una de las instituciones académicas más antiguas de nuestro continente. Una casa de estudios que supo transitar de su origen virreinal hacia la construcción de un motor de movilidad e integración nacional. Al conquistar su autonomía en el siglo XX, consolidó la libertad de pensar, de investigar y criticar sin sometimiento político, religioso ni económico”.

Finalmente, Ambrosio Velasco, académico de la FFyL e investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas, consideró que Francisco de Vitoria, Domingo de Soto y Fray Alonso de la Veracruz forman una triada fundamental de la Escuela de Salamanca, que funda lo que se denomina el Humanismo Republicano Iberoamericano.

“El cual es una de las tradiciones más importantes en el ámbito mundial, y que no ha sido suficientemente apreciada. ¿Por qué este humanismo republicano es una de las tradiciones intelectuales y políticas más importantes? Simplemente diré que ese humanismo es el forjador de la nación mexicana y de su independencia”.

Estuvieron también Amalia Xóchitl López Molina, coordinadora del Seminario Permanente de Filosofía Mexicana de la FFyL; y Laura Alicia Soto-Rangel, coordinadora del Seminario de Historia de Filosofía Medieval de la FES Acatlán.

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