Reunión COUS-WRI por una “fiscalidad verde”

Impulsan estrategias para tener campus universitarios sostenibles

Lorena Rodríguez, Galia Borja, Francisco Barnés y Eduardo Vega. Foto: Francisco Parra.
Como Universidad de la nación, la UNAM está comprometida con la sustentabilidad y el desarrollo, impulsando iniciativas que animen a otras instituciones y sectores a tomar decisiones en favor del uso de energías renovables, conservación de bosques, humedales y ambientes reguladores del clima y sumideros de carbono, reflexionó el titular de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (COUS), Eduardo Vega López.

Durante la inauguración de la reunión “Fiscalidad Verde: Innovación de Políticas e Instrumentos”, organizada por la COUS y el Instituto de Recursos Mundiales (World Resources Institute, WRI) México, el economista precisó que desde la COUS se impulsan estrategias para tener campus universitarios sostenibles.

Vega López explicó: “Estamos impulsando la energía fotovoltaica en 25 entidades académicas de la UNAM –no sólo en Ciudad Universitaria, sino en otros campus del país–. También promovemos un reglamento general de sostenibilidad para toda la Universidad; actividades que fortalezcan la ciudadanía ambiental de las y los egresados, para lo cual se diseña una asignatura transversal que sea obligatoria en todas las licenciaturas de la UNAM, a fin de que todos los egresados –ya sea que estudien música, astronomía o matemáticas– tengan la oportunidad de llevar el curso abierto en este tema.

A su vez, Lorena Rodríguez León, directora de la Facultad de Economía (FE) de la UNAM, indicó que la emergencia climática es uno de los ejes rectores del Plan de Desarrollo Institucional de la UNAM, y en las universidades es donde se generan espacios para proponer soluciones que pueden ser aplicadas y se conviertan en políticas públicas.

La maestra en Historia comentó que las entidades reunidas tienen la convicción de que nuestro país debe encaminarse hacia una transición energética capaz de impulsar procesos productivos que, con cada vez menos emisiones de carbono, se puedan fortalecer las cadenas de valor, generar empleos verdes y aprovechar estratégicamente las energías renovables. Es una agenda muy amplia que requiere de mucho trabajo para que se logre concretar en políticas públicas específicas.

Rodríguez León agregó: “La transición sólo será posible si contamos con una política fiscal verde y el financiamiento sostenible que pueda respaldar todos estos cambios. Promover una política fiscal y financiera consistente con la descarbonización profunda es uno de los grandes retos”.

Reiteró que el objetivo del encuentro fue conversar con la plena confianza de escuchar críticas y recomendaciones acerca de opciones de decisiones públicas que nos permitan avanzar en la fiscalidad verde, incentivos y desarrollo sostenible, sobre todo porque acudieron representantes del Banco de México, Banca de Desarrollo Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Secretaría de Economía, Open Society Foundation, Consejo Monetario Centroamericano, Comisión Económica para América Latina y el Caribe y el exministro de Economía y Finanzas de Uruguay, además de académicos de la UNAM.

A su vez, Francisco Barnés Regueiro, director ejecutivo del WRI México, señaló que el objetivo de la reunión, realizada en la Unidad de Seminarios Dr. Ignacio Chávez, es identificar diferentes rutas, oportunidades y riesgos para México en un contexto retador a nivel nacional e internacional, que requiere de una política de avance, una economía resiliente y baja en carbono.

Barnés Regueiro señaló: “Está claro que la transición climática es un tema fundamental tanto desde la perspectiva ambiental como para la lógica de estabilidad económica, el desarrollo y la productividad. Hoy en día, la transformación hacia energías renovables y cadenas de valor resilientes y productivas es prioritaria para tener una política de desarrollo industrial que nos abra las puertas a generar empleos verdes y de calidad”.

En tanto, Luis Miguel Galindo, director de Clima, Economía y Finanzas del WRI, aseveró que México enfrenta en materia de finanzas públicas un déficit que se trata de reducir, y es necesario considerar cómo contribuir para insertarse en mejorar dinamismo económico para los próximos años.

El doctor en Economía precisó que al revisar los ingresos verdes para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos es posible ver que nuestro país puede avanzar fiscalmente para crecer, esto debido a que la mayoría de los esfuerzos se ha concentrado en energía y transporte o movilidad, por lo que es necesario analizar si es posible incorporar toda la parte de ecosistemas en este espectro.

Galindo destacó: “La idea de vincular la fiscalidad verde y financiamiento climático es posible visualizarlo en los patrones de consumo que estamos migrando de lo público a lo privado en transporte, salud y educación, lo que tiene que ver con que no estamos satisfechos con los servicios públicos que estamos recibiendo, pero eso también se manifiesta en sociedades desiguales y segmentadas a las que les cuesta mucho más cumplir las metas de cambio climático”.

Reflexionó que se debe entender que toda la transformación fiscal y climática no sólo consiste en decir que es verde, sino entrar a fondo en los patrones de producción y consumo para modificarlos de manera sostenible.

Saúl Pereyra, gerente de Acción Climática para WRI México, explicó que la propuesta de una fiscalización verde implica una reforma fiscal y cómo se retorna a la comunidad cumpliendo con los objetivos del desarrollo del país.

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