Publicación digital semestral
UNAM Internacional dedica nuevo número a las desigualdades
Producto editorial orientado a expandir la proyección global y configurar un punto de encuentro plural, interdisciplinario y bilingüe de reflexión académica

En los últimos años, las desigualdades se han consolidado como problemas persistentes y de carácter multidimensional de la agenda pública contemporánea. Ya no remiten únicamente a categorías económicas, sino a procesos que inciden de manera directa en la cohesión social, en la calidad de vida, en la cultura democrática y en las posibilidades reales de ejercicio de los derechos, especialmente entre los grupos sociales más vulnerables, afirmó el rector Leonardo Lomelí Vanegas.
La Universidad, dijo, reafirma una responsabilidad ineludible que deriva de su condición pública y su autonomía: contribuir, desde el saber riguroso, a la comprensión de las problemáticas que definen nuestra época y también a la identificación de vías, enfoques y propuestas concretas que permitan avanzar hacia realidades más equitativas y sostenibles.
De ahí que la internacionalización, la vinculación y la divulgación universitaria formen parte de esta misión: no se limitan a la presencia institucional en otros países, sino que suponen un intercambio continuo de ideas, la creación de esquemas eficaces de cooperación académica y el impulso de foros de interlocución entre contextos diversos, orientados a enriquecer nuestras preguntas y aprendizajes.
En ese esfuerzo, detalló, se inscribe la revista UNAM Internacional, creada como un proyecto editorial orientado a expandir la proyección global y a configurar un punto de encuentro plural, interdisciplinario y bilingüe de reflexión académica.
Durante la presentación del número 11 de la publicación, que en esta ocasión lleva por tema “Desigualdades”, añadió que esta plataforma es resultado del trabajo colegiado de muchas instancias universitarias y órganos asesores que han contribuido a definir sus líneas de discusión, objetivos y contenidos, así como a ampliar su alcance dentro y fuera del país.
“Desde su primera edición, ha buscado situar el quehacer universitario en conversaciones más amplias, conectando experiencias locales con debates globales y propiciando la convergencia de tradiciones de pensamiento”.
El más reciente fascículo, dedicado a las brechas sociales, es una expresión concreta de esa vocación para aportar elementos para un debate informado sobre una de las demandas más apremiantes del siglo XXI, recalcó el Rector.
Al dar la bienvenida, Lorena Rodríguez León, directora de la Facultad de Economía, subrayó que la desigualdad es una crisis estructural profunda, potenciada por pandemias, conflictos y falta de impuestos a la riqueza, y que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas afecta al 83 % de los países. “La brecha entre ricos y pobres aumenta y obstaculiza el desarrollo, limitando el acceso a derechos básicos como salud y educación”.
De acuerdo con Oxfam, “el nuestro es uno de los países con mayor desigualdad económica en el mundo: el uno por ciento más rico de la población mexicana, es decir, 1.3 millones de personas, percibe 35 % del ingreso total de la economía. El número 11 de la revista es una invitación a mirar este fenómeno sin reduccionismos, a reconocer sus raíces estructurales y, desde la Universidad, a comprometernos en su transformación. Comprender la desigualdad es el primer paso para construir un proyecto de país y de mundo cuyos horizontes sean la igualdad en clave de dignidad para todas y todos”.
William Lee Alardín, titular de la Coordinación de Relaciones y Asuntos Internacionales, explicó que la revista tiene varias secciones que buscan, desde diferentes puntos de vista, hacer una contribución particular, con un enfoque transversal. Buscamos una visión amplia de cómo incide el tema en la vida de las personas, y no sólo en México, sino a escala global.
UNAM Internacional, consideró, se ha convertido en un proyecto sólido que tiene una base de comunidad lectora cada vez más importante, y a través del cual podemos dar a conocer mucho más ampliamente el quehacer de esta casa de estudios, entre otros aspectos.
Mario Luis Fuentes Alcalá, editor invitado y presidente del Patronato Universitario, opinó que la pertinencia de este número de la publicación resulta mayor en el contexto actual, pues es una muestra clara de que los fenómenos sociales deben ser estudiados desde miradas multi y transdisciplinarias, y reconociendo que su complejidad obedece a lógicas multicausales.
El número, comentó, presenta más de 20 textos que dan cuenta de cómo opera la desigualdad, de cuáles son sus aristas y ramificaciones, pero sobre todo si en la diversidad de visiones que están ahí expresadas hay un punto de confluencia. “Las desigualdades son el síntoma de los efectos más nocivos del poder”.
La tarea de la revista es no sólo reconocer, sino hospedar el sufrimiento que no encuentra lenguajes, abrir un espacio donde la verdad no sea subordinada a la utilidad, sino el esfuerzo para reconocer a los otros. “La desigualdad no es un fenómeno más; es la estructura tectónica que articula todas las otras dimensiones que se expresan en dolor y sufrimiento”, alertó.
Amneris Chaparro Martínez, titular del Centro de Investigaciones y Estudios de Género, expuso que todavía hay mucho que decir y hacer desde la Universidad sobre la desigualdad, que está en todas partes, es estructural y se reproduce de múltiples maneras.
Una mirada de género nos dice que el estatus de la humanidad, con todas sus virtudes, también es una lucha política. Claro que las mujeres son seres humanos, de carne y hueso, pero llegar a ese obvio reconocimiento ha costado siglos de lucha.
“Nos encontramos en tiempos muy adversos; hay un retorno a explicaciones diferenciales, a abonar por la diferencia como inescapable, y por la complementariedad como atributo incuestionable en las relaciones entre hombres y mujeres. Nuestra labor es ser personas de nuestros tiempos y contrarrestar esos discursos con argumentos sólidos desde la UNAM, como lo corrobora este número de la revista”.
En tanto, Enrique Provencio Durazo, coordinador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo, mencionó que las desigualdades tienen un rol central en el estado y el mantenimiento de las democracias.
Este número y su contenido, agregó, tienen grandes implicaciones para la práctica docente, para la investigación y las demás funciones de la Universidad, “puesto que dicho proceso se está recreando y ampliando de forma constante y necesitamos conocerlo mejor”.