Firman alianza la UNAM y el Tecnológico de Monterrey
Se incorpora la Universidad Nacional al Distrito de Innovación Tlalpan
Es un ecosistema integrado por instituciones de educación superior, gobierno, empresas, emprendedores e inversionistas
La UNAM y el Tecnológico de Monterrey formalizaron una alianza estratégica para fortalecer la innovación colaborativa en México con la incorporación de la UNAM al Distrito de Innovación Tlalpan (DiT), un ecosistema integrado por universidades, gobierno, empresas, emprendedores e inversionistas.
Al sumar capacidades académicas, científicas y tecnológicas, ambas instituciones fortalecen las condiciones para desarrollar proyectos conjuntos orientados a atender desafíos complejos en ámbitos como la salud, la biotecnología, la educación y el desarrollo urbano. Además, la colaboración representa un paso histórico en la educación superior, pues pone las bases para que las dos mejores universidades de México trabajen en conjunto en beneficio del país y sus habitantes.
En el acto encabezado por David Garza Salazar, presidente ejecutivo del Grupo Educativo Tecnológico de Monterrey, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, sostuvo que el progreso del desarrollo tecnológico depende de la educación, la formación de talento y la creación de condiciones para su inserción productiva. Y el crecimiento económico está ligado a la igualdad de oportunidades, a la garantía de los derechos humanos y al uso eficiente y transparente de los recursos. Por eso, un ecosistema de innovación debe unir competencias, analizar las características de cada localidad y crear e implementar soluciones junto con sus comunidades.
Para la Universidad Nacional, detalló, incorporar nuevos enfoques no implica sólo crear productos o dispositivos. Además, es indispensable generar conocimiento riguroso, formar ciudadanas y ciudadanos con pensamiento crítico y asegurar que sus aplicaciones mejoren la calidad de vida y afiancen la soberanía científica del país.
Nuestra participación en este Distrito y en las Unidades Temáticas de Colaboración Interinstitucional para la realización de proyectos conjuntos (alineados a los tres ejes del DiT: innovación, comunidades y urbanismo) se basará en la autonomía universitaria, la libertad de investigación, la integridad académica, la pluralidad, la ética y la responsabilidad social. Por estas razones, la convergencia de voluntades entre los sectores público y privado adquiere valor cuando responde a necesidades reales, mantiene la independencia académica y pone el interés general como principio rector, detalló.
También recordó que desde 2021, con la creación del Consorcio de Investigación, Transferencia Tecnológica y Emprendimiento UNAM–TEC, se han impulsado estudios e investigaciones en salud, agua, agroindustria, manufactura y en el uso sustentable de los recursos. “Estas experiencias muestran que la cooperación entre instituciones de educación superior es más valiosa para la sociedad cuando se traduce en programas con resultados medibles y compromisos compartidos”.

Por dichos motivos, los entendimientos que se formalizan dan a este camino una hoja de ruta más robusta para esta alianza y definen sus primeras líneas de acción específicas. El Instituto de Biotecnología y la Facultad de Química de nuestra casa de estudios, detalló, aportarán su experiencia científica y su rica trayectoria en la docencia, mientras que las áreas correspondientes del Tecnológico de Monterrey sumarán conocimientos y recursos que se potencian entre sí para estimular proyectos interdisciplinarios. Asimismo, en las Unidades se tendrán que incorporar estudiantes y jóvenes investigadores.
En el acto, David Garza y Leonardo Lomelí firmaron el convenio de colaboración que establece las bases generales y mecanismos de cooperación para aprovechar la infraestructura y experiencia de ambas instituciones, con el propósito de instalar y operar las Unidades.
Asimismo, se signaron dos cartas de intención para la creación de dichas Unidades, en química y biotecnología, denominadas Planta de Escalamiento de Bioprocesos y Catalysis Pharmalab, respectivamente, a cargo de Paulina Campos Villaseñor, vicepresidenta de los campus en Ciudad de México del Tecnológico de Monterrey, así como por Laura Alicia Palomares Aguilera, directora del Instituto de Biotecnología, y Carlos Amador Bedolla, titular de la Facultad de Química, ambos de la UNAM, las cuales traducen el convenio marco en proyectos concretos de investigación conjunta.
Esfuerzo colectivo
David Garza señaló que “los grandes desafíos de la humanidad requieren respuestas cada vez más complejas, multidisciplinarias y con la colaboración de diversos actores. Las instituciones están llamadas a construir una agenda de investigación, innovación y desarrollo tecnológico que trascienda los objetivos particulares y se convierta en un esfuerzo colectivo, capaz de generar iniciativas con el potencial de transformar la vida de las personas y las comunidades en México y el mundo”.
La nueva alianza entre la UNAM y el Tec de Monterrey fortalece al país, mediante una agenda compartida en investigación, innovación y desarrollo tecnológico. “La Universidad Nacional genera la mayor cantidad y calidad de investigación científica del país, y debíamos tener también esta presencia”. Ella es, añadió, la primera institución de colaboración para el Tec: tan sólo en los últimos cuatro años se han desarrollado más de 160 proyectos con alrededor de mil participantes de ambas comunidades: investigadores, profesores y alumnado.
En tanto, Manola Zabalza, secretaria de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, afirmó que la capital del país tiene todo para ser el epicentro de las ciencias de la vida en América Latina, y hoy lo estamos haciendo realidad al inaugurar un nuevo sector industrial: la biotecnología.
La funcionaria anunció una inversión de más de 125 millones de dólares, centrados en capacidades para insumos clínicos y un laboratorio por contrato en medicina regenerativa y tecnológica con una reinversión que conecta millones de dólares en un proyecto conjunto Avant Santé, una reconocida organización de investigación dirigida por Sitaramaraju (Raju) Yarramraju. Gracias a ello, se tendrá capacidad para el desarrollo de medicamentos innovadores, hasta la etapa comercial, y se generarán soluciones para la población mexicana, pero que también podrán exportarse a todo el mundo.
Juan Pablo Murra Lascurain, rector del Tecnológico de Monterrey, precisó que la UNAM y el Tec han generado un enorme valor para México desde sus respectivas historias y vocaciones. “Cuando universidades con esta capacidad de formar talento y producir conocimiento deciden colaborar, su contribución a la nación puede ser todavía mayor”. Estamos muy contentos de que la UNAM sea parte de este esfuerzo. Las capacidades, fortaleza y energía de sus equipos y profesores es algo que valoramos muchísimo, y estamos convencidos de que a través de esta colaboración de innovación y emprendimiento vamos a crear ese México con el que soñamos todos.

Colaboración pública y privada
Jorge Vázquez Ramos, coordinador de Vinculación y Transferencia Tecnológica de la UNAM, recalcó que el consorcio UNAM-Tec no busca simplemente sumar el prestigio o las capacidades de dos instituciones, sino demostrar que la colaboración entre los ámbitos público y privado puede traducirse en proyectos concretos y en beneficios relevantes para la sociedad.
Una plataforma de innovación sólo adquiere sentido cuando logra integrar a los actores que intervienen en la generación, maduración, adopción y aplicación del conocimiento. “Estos actores son parte constitutiva del modelo que hoy buscamos consolidar”.
Los documentos fueron formalizados en el marco de la apertura de Central Tlalpan del Tec, un nuevo espacio de articulación que consolida una plataforma para desarrollar proyectos de investigación aplicada, innovación y colaboración multiactor con impacto social, territorial y tecnológico al sur de la capital del país.
También participaron Paulina Campos y Diego Ocampo, presidente de la Fundación Innovación y Ciencia para el Desarrollo Empresarial y vicepresidente de Tecnología de Neolpharma. Asistieron por la UNAM, Diana Tamara Martínez Ruiz, secretaria de Desarrollo Institucional, y Soledad Funes Argüello, coordinadora de la Investigación Científica. También Gabriela Osorio Hernández, alcaldesa de Tlalpan; y Javier Guzmán López, vicepresidente de Investigación del Tec de Monterrey.