Coloquio conjunto del IIS y el CEIICH

Urgente, desmontar fenómenos como el declive democrático

Expertos realizaron ejercicios de comparación y contraste de los regímenes que surgen desde o dentro del populismo

Marcela Amaro, Mauricio Sánchez, Fernando Castaños y Carina Galar. Foto: Francisco Parra.

En el contexto de incertidumbre que vivimos es posible encontrar en diferentes latitudes gobiernos populistas de derecha extrema como de izquierda radical, y nos toca reflexionar sobre ellos para desmontar fenómenos como el declive democrático.

Así lo afirmó el director del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH), Mauricio Sánchez Menchero, quien con la directora del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), Marcela Amaro Rosales, inauguró el Coloquio conjunto “Desconstrucción populista de la democracia”.

Expertos de diversas entidades académicas realizaron ejercicios de comparación y contraste de los regímenes que surgen desde o dentro del populismo, de frente a los procesos democráticos que se desarrollaban antes.

En cuatro mesas de trabajo analizaron la distribución del poder y el control del abuso, la participación ciudadana, la defensa de los derechos y las garantías fundamentales, entre otros temas.

La directora Marcela Amaro Rosales coincidió en que es de gran relevancia analizar las tensiones y desafíos que atraviesan las democracias actuales frente al avance de dinámicas populistas. “El coloquio no sólo propone una reflexión crítica de los procesos de erosión democrática, sino también una oportunidad para pensar de manera comparada y situada las posibilidades de resiliencia, deliberación y reconstrucción institucional”.

Añadió que, en un contexto global caracterizado por la polarización, la reconfiguración de las formas de representación política y el uso estratégico de la opinión pública, resulta fundamental abrir espacios donde el diálogo académico contribuya a desentrañar estos fenómenos.

Comentó que particularmente en América Latina y en México estos debates adquieren un carácter urgente, al entrelazarse con profundas desigualdades sociales, transformaciones en la esfera pública y disputas en torno al poder, la legitimidad y la ciudadanía.

En su oportunidad, Fernando Castaños Zuno, investigador del IIS, expuso que, en diferentes latitudes, los gobiernos populistas, tanto de derecha extrema como de izquierda radical y de ideologías híbridas o confusas, han puesto en crisis a las democracias, y en más de un caso han instaurado autocracias.

El declive y la erosión democrática, agregó, no se tratan de un recorrido en inversa, ni un desgaste de corrientes externas al sistema. Por ello, es importante comparar los regímenes que surgen en el populismo con los democráticos que se desarrollaban antes, para propiciar avances en la explicación de la autocratización populista, y quizá no sólo constatar asociaciones, sino plantear relaciones de causalidad.

Lecciones de resiliencia participativa

En sociedades que se han revitalizado luego de sufrir un retroceso democrático, instituciones como los poderes Judicial, el Legislativo, el militar y la comisión electoral han sido claves para dar ese avance, pues mantienen juicios independientes del presidente, pueden ser un balance para éste y/o su lealtad es al Estado no a su titular, expuso el profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales en el Tec de Monterrey, campus Ciudad de México, William Gelfeld.

Al presentar la ponencia “Las lecciones de la resiliencia democrática”, indicó que también es importante que haya partidos de oposición fuertes, una sociedad civil dinámica que pueda manifestarse, por ejemplo, contra violaciones a los derechos humanos.

“Se requiere un enfoque integral, no hay una sola manera. Hay que luchar con todos los métodos disponibles, pues no se sabe cuál institución puede proteger la democracia”, dijo el investigador adjunto en el área de democracia y asuntos globales, de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno.

La resiliencia democrática, apuntó, es toda una veta de investigación. Un primer nivel está en detectar los esfuerzos para proteger las instituciones y el sistema político antes de cualquier ataque, de su captura por los actores antidemocráticos. Un segundo nivel consiste en analizar los países que han logrado revitalizarse, cómo lo han hecho, con qué métodos, estrategias e instituciones claves.

Hizo un recorrido por ejemplos de gobiernos que han deteriorado las democracias y otros que buscan revitalizarla, y que van desde Colombia, El Salvador, Venezuela, Nicaragua hasta Hungría, Turquía y Polonia. “Necesitamos aprender sobre estos casos porque la lucha contra la democracia liberal y la autocracia está lejos de terminar”, concluyó.

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