Programa del PUCPAZ con el Club Universidad Nacional

Vinculan cultura de paz y deporte con jugadores de fuerzas básicas

Realizan actividades para fortalecer el trabajo en equipo, la construcción de comunidad y el manejo del conflicto

Foto: PUCPAZ.

Cerca de 60 jóvenes futbolistas, de las categorías 15 a 21 años, participaron en los talleres de sensibilización orientados a fortalecer la construcción de comunidad, el manejo del conflicto y la transformación de las masculinidades hacia una cultura de paz.

El Programa Universitario sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias (PUCPAZ) realizó actividades comunitarias con fuerzas básicas del Club Universidad Nacional dentro del Programa Ciencias Aplicadas al Futbol, en el marco de un trabajo articulado entre el deporte, arte y reflexión crítica orientado a la formación integral de las juventudes deportistas universitarias.

Cerca de 60 jugadores de las categorías 15, 17, 19 y 21 participaron en los talleres, facilitados por el PUCPAZ a través de Sergio Abraham Reyes Pantoja, secretario académico, e Ingrid Yarabi Miranda Bahena, secretaria técnica, con el acompañamiento de la Coordinación de Vinculación, Desarrollo Humano y Capacitación del Club Universidad Nacional, dirigida por Rodolfo Lara Ponte, y Diana López Prieto, coordinadora académica del Club.

El eje central del ejercicio comunitario fue una práctica artística denominada “El tapete de la interdependencia”, en el que los jugadores trazaron con gis líneas que representaban sus trayectorias de vida: de dónde venían, quién los había acompañado, cómo llegaron al Club… Las líneas se cruzaban y entrelazaban, conformando una cartografía colectiva de vidas y apoyos compartidos.

El momento de mayor impacto ocurrió cuando el equipo PUCPAZ nombró en voz alta mandatos aprendidos desde las infancias: “no llores”, “aguántate”, “sé fuerte”, “no falles”… Mientras esas frases se enunciaban en la técnica grupal aplicada, el tapete fue rasgado, representando el rompimiento del tejido social.

La reacción entre los jugadores fue de sorpresa, pues lo que habían construido juntos se había dañado significativamente.

La imagen hizo visible algo que suele permanecer abstracto: las violencias y los mandatos de las masculinidades hegemónicas no sólo afectan a quienes los reciben, sino que pueden fracturar el tejido social colectivo del equipo.

Así surgieron compromisos explícitos para cuidar a la comunidad y evitar que el tejido social-deportivo se rompa.

Uno de los jugadores de la categoría 19- 21 compartió una reflexión que sintetizó el espíritu del taller: desde la interdependencia, el trabajo en la cancha no está orientado al lucimiento individual, sino a servir al equipo y construir comunidad.

El propósito comunitario entonces fue más claro al visibilizar los tres ejes centrales: interdependencia, manejo creativo del conflicto y una reflexión crítica sobre la toxicidad en la cancha.

Proyección

Como parte de los acuerdos alcanzados, el PUCPAZ y el Club se comprometieron a dar continuidad al trabajo con nuevas actividades artísticas y espacios de escucha, así como ampliarlo a jugadoras, familias y cuerpo técnico, con miras a consolidar un enfoque integral que involucre a todo el ecosistema deportivo. Integrar la cultura de paz para prevenir violencias no significa restar intensidad al juego, sino resignificar la competitividad desde la corresponsabilidad, la ética del cuidado, la justicia y la igualdad de oportunidades.

Este programa es impulsado por Leticia Cano Soriano, directora del PUCPAZ, y Luis Raúl González Pérez, presidente del Club Universidad Nacional.res de fuerzas básicas.

También podría gustarte