El fin de una era

Merkel, una mujer con capacidad de escuchar y actitud conciliadora

Entre sus mayores logros, haber dado estabilidad económica a Alemania

Angela Merkel cree en el multilateralismo, los líderes políticos que han convivido con ella coinciden en que sabe escuchar y que las negociaciones con ella son largas. Calcula cada determinación, lee a conciencia cada uno de los informes que le presentan, se acuñó en el vocabulario popular alemán el verbo merkeln como sinónimo de dudar y postergar decisiones.

En medio de la crisis migratoria de 2015 cuando un millón de personas solicitaron asilo a Alemania, Merkel fue enfática: “Si tenemos que disculparnos por enseñar nuestro rostro más amable en una situación de emergencia, entonces ese no es mi país”.

Ella es un personaje con capacidad de escucha, actitud conciliadora. Es una gran negociadora, eso es lo que explica que se haya mantenido “no sólo al frente de su partido sino al frente de una administración como la alemana”, señala Alma Rosa Amador Iglesias, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS).

Merkel fue la primera mujer en ocupar la cancillería en Alemania (2005), el cargo más relevante en términos políticos. Vivió cuatro legislaturas al frente de esa nación. Tenía 36 años cuando inició su carrera política. Venía del otro lado del telón de acero, del Muro de Berlín, de la República Democrática Alemana (RDA).

Hija de un pastor protestante, estudió en el Instituto Central de Física y Química, y se doctoró en 1986, su tesis se tituló: “El cálculo de las constantes de la velocidad de las reacciones elementales en los hidrocarbonos simples”.

En su partido la consideraban una líder de transición. La periodista Ana Carbajosa escribe en su libro Angela Merkel. Crónica de una era, que en la RDA, “en aquel régimen totalitario aprendió a escuchar, a ser ambigua, a leer entre líneas y, sobre todo, a esperar”.

Aprendió a cambiar su posición si es necesario, por ejemplo, “estaba a favor de la energía nuclear y decretó el apagón tras la catástrofe de Fukushima. En contra del matrimonio gay y acabó dando libertad de voto a su partido para que saliera adelante. En contra de las cuotas obligatorias para mujeres en los consejos de administración y terminó cediendo. Adalid de la austeridad y alérgica a todo lo que oliera a endeudamiento común europeo, acabó impulsando y aprobando uno en tiempos de la Covid-19”.

Vive con su marido en un apartamento en el centro de Berlín “y es posible toparse con ella en el supermercado, empujando el carrito de la compra, o en unos grandes almacenes”, documenta Carbajosa.

En el 2015 la revista Time la eligió como persona del año. El año de la crisis de los refugiados, un millón de personas buscando asilo en Alemania. Y la publicación de Estados Unidos escribió en su editorial: “En un momento en que gran parte del mundo vuelve a estar inmerso en un furioso debate sobre el equilibrio entre seguridad y libertad, la canciller pide mucho al pueblo alemán y con su ejemplo, también al resto de nosotros. Que seamos acogedores. No tener miedo. Creer que las grandes civilizaciones construyen puentes, no muros, y que las guerras se ganan tanto dentro como fuera del campo de batalla”.

Los logros de Merkel, apunta Amador Iglesias, son haber logrado estabilidad económica para Alemania, uno de los países más relevantes en el orbe internacional, líder dentro del esquema de la Unión Europea. “Los manejos de las finanzas en la administración de Angela Merkel otorgaron estabilidad, un respiro a los alemanes en general”. Las tasas de desempleo disminuyeron en comparación con la administración anterior, la de Gerhard Schröder. Añade que aunque hay muchos críticos de las vías que se siguieron para lograr estos niveles de disminución de desempleo, “me parece que ha sido muy claro el mensaje de la administración Merkel: vamos a apoyar a los pequeños y medianos empresarios, vamos a generar incentivos fiscales para lograr el crecimiento y sobre todo el mantenimiento de estas empresas y particularmente la relación con Europa”.

Indica que Merkel es una europeísta convencida y “creo que de manera muy digna ha asumido el liderazgo del país, pero también tomó el timón de la dirección económica de la Unión Europea. Estos dos elementos no pueden disociarse. Se ha generado estabilidad y sobre todo la certidumbre para hacer negocios. Este asunto está muy relacionado con la participación dentro del esquema de la Unión Europea”.

Foto: Reuters.

Retos y crisis

La responsable de edición de la Revista de Relaciones Internacionales de la FCPyS afirma que la crisis económica de 2018 trastocó los cimientos de muchos países, particularmente de los europeos. A partir del trabajo conjunto, de la cooperación y del reforzamiento de los vínculos con sus socios europeos, “Merkel logró echar adelante el proyecto de la Unión Europea, mantenerlo a flote, seguir convenciendo a la gente de que vale la pena mantenerse ahí”.

Añade que Markel puso énfasis en el multilateralismo y “creo que es ahí donde se confirma entonces que esta figura de Angela Merkel es fundamental y sienta un precedente atractivo para las generaciones venideras. Es una mujer que está pensando en términos locales, inmediatos para su nación, pero también está pensando en escala ampliada. Es una mujer que privilegió el multilateralismo, que de alguna manera plantó cara a estos cuatro años de una administración estadunidense de Donald Trump que denostaba abiertamente la participación multilateral, los foros abiertos, incluyentes como Naciones Unidas”. Merkel ofreció alternativas para tratar de resolver situaciones como la crisis migratoria que en 2014-2015 fustigó estas partes de Asia Central en pos de una mejor posibilidad de vida en Europa y concretamente en Alemania.

Precisa que este factor extra de ser mujer, proveniente además de la Alemania del Este le da un toque muy especial. “Para una generación completa, que durante 16 años ha vivido bajo la administración de Merkel, es un referente para la niñas, las mujeres. Genera una imagen de que el trabajo cotidiano arduo, la concentración y la dedicación a un proyecto da resultados. Creo que es un mensaje que necesitamos en el momento actual para los políticos en general”.

La experta destaca que Merkel tiene además algo que pocos políticos pueden presumir: tiene una formación universitaria, es científica, cuenta con estudios en física y química cuántica, y esto le suma a su carrera política. Muy pocos personajes pueden hablar de una carrera previa a su vida política tan firme, tan definida como la de Merkel. Eso le da un valor agregado, particularmente en asuntos de cambio climático.

Angela Merkel “es una firme defensora de estas búsquedas de soluciones multilaterales para paliar el cambio climático y si bien también ha recibido críticas en este sentido es de destacar que es de la pocas políticas que incluso en Europa se sienta a platicar, a escuchar a los científicos y trata de incorporar al diseño de políticas públicas la visión científica, la prueba empírica. Y eso, en momentos como los actuales, todavía sumidos en una pandemia, el asunto de la preminencia de la ciencia es esencial”.

“El Muro de Berlín limitó mis oportunidades. Se interpuso literalmente en mi camino. Pero hubo una cosa que aquel Muro no logró en todos esos años: no logró limitar mis pensamientos, mi personalidad, mi imaginación, mis sueños y mis deseos.”

“La voz de una mujer no es tan grave ni tan fuerte como la de un hombre. Para una mujer, irradiar autoridad es algo que se tiene que aprender. Y luego está, por supuesto, la discusión sobre cómo voy vestida.”

“Tal vez por mi formación científica soy bastante pragmática. Soy de las que prefieren trabajar en un compromiso a hacer pública mi postura.”

“En asuntos marginales, intento mantener la amabilidad, pero cuando se trata de asuntos fundamentales, puedo ser tan dura como los hombres. La clave está en no perder los nervios. Mantener la distancia y no dejarte arrinconar si alguien expone sus argumentos alterado o de forma emocional.”

“En la política prefiero la cooperación a la confrontación. Encuentro bastante desagradable una cierta manera que tienen algunos políticos hombres para imponerse. Algunas personas se inflan, se pavonean y tratan de hablar más alto que otros. Yo me siento casi físicamente atacada y prefiero hasta cambiar mi asiento.”

*Del libro: Angela Merkel. Crónica de una era, Ana Carbajosa, ediciones Península.

Vida ejemplar

Angela Merkel nació el 17 de julio 1954 en Hamburgo. Angela Dorothea Kasner toma el Merkel al contraer matrimonio con Ulrich Merkel en 1977, de quien se divorcia en 1982.

1978 Se gradúa de sus estudios de Física.

1989 En noviembre se une al nuevo partido Amanecer Democrático (Demokratischer Aufbruch).

1990 Trabaja como vocera adjunta del único gobierno electo de Alemania del Este antes de la unificación.

1991 Es nombrada ministra para la Juventud y las Mujeres por el canciller Helmut Kohl.

1994 Nombrada ministra de Medio Ambiente y Seguridad Nuclear.

1998 Secretaria general de la Unión Democrática Cristiana de Alemania.

2000 Nombrada líder de la Unión Democrática Cristiana de Alemania, y se convierte en la primera mujer en estar al frente de un partido político en ese país. El partido era dominado por hombres católicos, mientras que Merkel es protestante.

2002 Se vuelve líder de la oposición en el Bundestag, el Congreso Alemán.

2005 En mayo gana la nominación para competir contra el entonces canciller Gerhard Schröder en las elecciones nacionales.

2005 El 18 de septiembre, Merkel gana las elecciones nacionales con 35.2 por ciento de los votos, contra 34.2 por ciento de Schröder. El margen tan pequeño hizo que se requirieran semanas de negociaciones para declararla vencedora.

2005 El 22 de noviembre jura como canciller de Alemania.

2009 Es reelecta en las elecciones nacionales y forma un gobierno de coalición con el Partido Democrático Libre.

2013 Reelecta en septiembre y obtiene la mayoría absoluta en el Congreso, la mejor victoria para su partido desde la reunificación alemana.

2015 Nombrada la persona del año por la revista Time.

2017 Gana por cuarta ocasión las elecciones nacionales aunque con un margen menor.

2018 En marzo jura por cuarta ocasión al frente de la cancillería alemana.

Texto: Hugo Maguey

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