El vendedor de silencio, una novela imperdible

Para su autor, Enrique Serna no sólo es la biografía del periodista Carlos Denegri, sino un puente entre la novela histórica, la política y la sociología

La novela El vendedor de silencio, no es sólo una obra que relata de manera puntual, con humor e ironía, la biografía del periodista Carlos Denegri, sino también es una novela histórica, sociológica y política, revela su autor, Enrique Serna.

Enrique Serna a lo largo de cinco años –con un exhaustivo trabajo de investigación, con la ayuda de su esposa Gabriela Lira– se adentró en la vida Carlos Denegri, el mejor y el peor periodista de México en los años 40, 50 y 60.

El vendedor del Silencio con más de 10 mil ejemplares vendidos en sólo siete meses, se ha convertido en un éxito editorial. La ardua investigación –de casi cinco años con entrevistas, documentos, visitas a la hemeroteca…–, además, dibuja el escenario político y la vida diaria del México extraviado en nuestro pasado.

–¿Fuiste reportero, Enrique? La pregunta es porque el trabajo de investigación que realizaste es propio de un reportero.

–No, jamás. Colaboré, hace años en el suplemento Sábado, de Huberto Batis en la época de Manuel Becerra Acosta, en el unomásuno, pero no, nunca reporteé. Tuve durante años una columna de cultura.

De 60 años, egresado de la UNAM, donde cursó la carrera de Letras Hispánicas, Enrique Serna no es un desconocido en el ámbito literario del país. Antes de dedicarse de lleno a la literatura fue publicista de cine y argumentista de telenovelas.

Empezó a publicar ensayo, crónica, cuento y novela, siempre con una mirada crítica y sarcástica, con la idea de que “la literatura es un compromiso”. Ha publicado una larga lista, antes de El vendedor de silencio:

Uno soñaba que era rey (1989), Señorita México (1991), Amores de segunda mano (1993), El miedo a los animales (1995)  Las caricaturas me hacen llorar (1996), El seductor de la patria (1999), Premio Mazatlán de Literatura), El orgasmógrafo, (2001), Ángeles del abismo(2003),  Giros negros (2008),  La sangre erguida (2010), Fruta verde (2006), La ternura caníbal (2013, Genealogía de la soberbia intelectual (2013) La doble vida de Jesús (2014).

Ahora, después del éxito editorial de El vendedor…, Enrique Serna no se ha visto agobiado por el éxito. Ha dado más entrevistas que nunca. Piensa descansar un tiempo para después regresar a escribir…

–¿Otra biografía?

–No, no…, quiero regresar al cuento. A contar historias.

En el libro, donde relata la vida y las adicciones de Denegri, su machismo, su misoginia y su gran resentimiento hacia las mujeres, además, se aborda la perversa relación (de aquellos años, los 50, 60…) del periodismo y el gobierno, las resistencias de la política en la prensa, la corrupción pero también habla de la perspectiva de un ejercicio periodístico libre de ataduras. Describe, pues, con habilidad, un México lejano y a la vez cercano, muy real.

Apasionado del futbol, Enrique Serna es partidario de los Pumas, “aunque veo muy difícil que vayan a calificar”. Dejó de fumar hace algunos años (consumía dos cajetillas al día) y lo que más “me costaba era ponerme a escribir sin un cigarro al lado”, dice mientras se atusa el bigote y asegura que cuando escribo trato de sentir que somos buenos y nobles”. Y remata:

La literatura debe, como sucede con El vendedor de silencio, mostrar el lado oscuro de la condición humana.

También podría gustarte