La lengua del sol: una pasión en confinamiento

El sexto largometraje de José Luis Gutiérrez Arias, egresado del CUEC-UNAM, es un melodrama erótico sobre una pareja que espera el apocalipsis entre las paredes de su apartamento

Emilia y Ramiro han decidio separarse del mundo, poner una barrera entre su existencia y lo que sucede más allá de la puerta de su pequeño apartamento. Mientras disfrutan del encuentro de sus cuerpos, el Sol parece estar a punto de consumir todo lo que conocen.

Esas breves líneas describen el argumento del sexto largometraje del realizador José Luis Gutiérrez Arias, egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos –ahora Escuela Nacional de Artes Cinematográficas–, cuyo guión desarrolló a cuatro manos en compañía de Flavia Atencio, protagonista y productora del mismo.

Para Gutiérrez Arias, el largometraje nació porque junto con Atencio buscaba “tener una producción propia, una donde tuviéramos total libertad explorando nuevas formas de contar y narrar distintas a lo que habíamos hecho hasta ese entonces”, punto que también remarca la también guionista de Luis Miguel: la serie:

“Queríamos explorar y poder escribir un guión fuera de las estructuras convencionales. Hacerlo en libertad, habíamos escrito varios proyectos juntos y éste queríamos abordarlo de otra manera. El guión se fue escribiendo conforme avanzamos en improvisaciones y otro tipo de trabajo. De la historia de La lengua del sol, teníamos claras algunas cosas, ciertos ejes narrativos importantes.”

A pesar de desarrollar el relato mediante improvisación, la productora remarca que querían filmar “una historia de amor con recursos mínimos, sólo dos personajes, una locación, una historia íntima”, para poder “llevar a los personajes al límite, así surgió la idea de ponerlos frente a la posibilidad del fin del mundo, están en un encierro rescatándose todo el tiempo de sus miedos.”

Asimismo, la pareja creativa deseaba retratar en pantalla la intimidad y el erotismo de una relación que se enfrenta al fin del mundo. La manera en que su vínculo se transforma ante el encierro. Temas poco abordados en la historia reciente del cine mexicano. Así lo explica Atencio:

“A nosotros el cine erótico nos gusta muchísimo, casi no hay historias eróticas en México. Queríamos explorar eso, hacer cine erótico. Era un componente muy importante de inspiración. Teníamos muy claro querer contar un drama con dos personajes, eso era fundamental. Hay un tercer personaje, un vecino, pero realmente la película es un 95% con dos personajes.”

Gracias a su unión creativa, José Luis Gutiérrez Arias y Flavia Atencio tuvieron oportunidad de desarrollar a los personajes centrales de La lengua del Sol a lo largo de varios años, esto les ayudó durante el proceso de casting en el cual buscaron al actor ideal para encarnar a Ramiro. “Los dos teníamos una idea muy clara de Ramiro, de hecho Emilia y Ramiro son personajes que ya existían en nuestras historias. Hay dos películas previas para estos personajes. Estaba muy claro con Emilia, para Ramiro debíamos hallar a alguien que se ajustara a nuestra imaginación”, comenta la guionista.

El equipo se decidió por Raúl Méndez porque, como lo explica el director, “había un contrato tácito de que este era un proyecto arriesgado, en el cual además necesitábamos un actor que se asociara, Raúl es productor de la película”, su elección fue unánime.

La película vio por primera vez la luz del proyector en el 2017 y desde entonces, como sucede con muchas producciones mexicanas, sus creadores buscaron espacios donde estrenarla sin mucho éxito. Una pequeña corrida comercial estaba programada para los primeros meses del 2020, sin embargo, ante la situación desatada por la COVID-19 ésta se vino abajo. Irónicamente, la pandemia brindó la situación ideal para estrenar la película, gracias a la cercanía de lo que sucede con la situación en que se desenvuelven los protagonistas.

“No sabíamos hasta dónde iba a llegar la aventura, estamos muy satisfechos de que la película llegó de esta forma sin proponerlo. La COVID-19 reacomodó todo, la similitud temática entre lo que sucede en el mundo y la película pudo empatar y encontrar su mejor ventana en este momento que no es el mejor para todos, sí lo fue para un proyecto que se hizo con mucho corazón y empuje, uno que ya no veía por dónde salir en tiempos convencionales”, argumentó el también director de Todos los días son tuyos (2007) en entrevista para Gaceta UNAM.

Ante la oportunidad, los socios desarrollaron una plataforma de streaming llamada Sharing my dream. “Era complicado que las cadenas grandes la estrenaran porque le tienen miedo al cine mexicano erótico. Hicimos la plataforma porque era nuestro estreno, no queríamos que nuestra película pasara a ser parte del catálogo de una plataforma grande. Mejor ser cabeza de ratón que cola de león. Era opción venderla a una plataforma, ponerla en un catálogo, pero era su estreno mundial por eso mejor optamos por desarrollar algo nuevo”, reiteró Atencio y añadió:

“Con esta situación que vivimos, hay muchas películas que se quedaron en un cuello de botella, ¿ahora dónde estrenan? No pueden esperar a que reabran los cines y las plataformas más grandes buscan cine que entre en los parámetros más convencionales, las opciones son contadas. Sharing my dream será solo para estrenos, para gente que quiera estrenar su película. Es darle un lugar de estreno para que viva el tiempo que deba vivir, con toda la atención encima, muy boutique. Esto es un experimento, creemos que va a funcionar.“

Disponible en: sharingmydream.com

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