Objetivos de Desarrollo Sostenible: éxito, fracaso u oportunidad

En septiembre de este año, se desarrolló la Cumbre sobre los ODS en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, Nueva York. Ahí los jefes de Estado y gobiernos discutieron sobre los avances, retrocesos y retos de la implementación de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Esta reunión ocurrió justo cuando estamos a la mitad del camino que hay que recorrer hasta el año 2030 y los desafíos son enormes.

Hay la preocupación de que no cumpliremos los ODS, ya que a pesar de que en los años posteriores a la firma de la Agenda hubo avances, la pandemia por la Covid-19, las condiciones sociopolíticas globales y la poca voluntad de algunos gobiernos y grandes corporaciones agravaron varios problemas y generaron retrocesos. Por ejemplo, el último informe de Oxfam indica que, desde 2020, el 1 % más rico de la población mundial ha acaparado casi dos terceras partes de la nueva riqueza generada en el mundo (Oxfam, 2023). En América Latina, se estima que la crisis derivada de la pandemia incrementó significativamente la pobreza: en 2020 casi el 34 % de la población estaba en esta condición. Antes de dicho suceso, la región ya registraba una desaceleración del crecimiento económico con consecuencias en la generación de empleo y reducción de la pobreza (CEPAL, 2023).

Un gran acierto de la Agenda 2030 ha sido la socialización del tema. Actualmente, los ODS son conocidos por una gran parte de la población, las corporaciones, las universidades y los gobiernos. Esto es algo que podemos aprovechar para dar un nuevo impulso a las acciones necesarias para avanzar. Debemos ir contra el discurso paralizante que frena la acción. Las crisis socioambientales que enfrentamos son de enorme gravedad y justo la urgencia por atender sus causas es lo que debe mover y centrar los esfuerzos de respuesta.

Es primordial no promover acciones superficiales que sólo buscan “enverdecer” los discursos, pero no realizan cambios de fondo. La revista Nature publicó un artículo que indica que, a pesar de que un 74 % de una muestra de encuestados de 28 países conocen los ODS y que un gran número de políticos los han incorporado a sus discursos, los avances no son significativos. El artículo prende los focos rojos sobre el hecho que sólo el 12 % de las 169 metas de los ODS tienen posibilidades de ser alcanzadas al 2030 y que el 30 % del progreso que se había logrado se ha estancado o ha tenido retrocesos (Krzysztofiak, 2023).

Regionalmente la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicó un informe que plantea que en América Latina el avance de los ODS se vio limitado por la pandemia, el endeudamiento de la región, el difícil acceso al financiamiento externo y, con ello, la reducción de la disponibilidad de recursos. A la fecha, se estima que sólo el 25 % de las metas tiene potencial de cumplimiento, el 48 % sigue una tendencia adecuada pero no suficiente para el 2030 y el 27 % muestra retrocesos (CEPAL, 2023). Según el reporte de la Naciones Unidas de 2023, en México, el índice de cumplimiento es de 69.7 % y, al igual que el resto del mundo, la pandemia tuvo grandes efectos socioeconómicos (Secretaría de Economía, 2021).

Ante este escenario surgen las preguntas: ¿lograremos cumplir con los ODS? ¿Qué podemos hacer para impulsar su cumplimiento? Hay que recordar el origen de la Agenda 2030 como “una hoja de ruta”, como una guía con objetivos claros hacia los cuales avanzar. Por supuesto, si los retos ya eran enormes, con la pandemia se intensificaron, pero la respuesta no es quedarse en la inacción. Como sociedad podemos impulsar acciones colaborativas desde nuestros espacios cotidianos y profesionales, informándonos y exigiendo políticas públicas orientadas a la construcción de un país, una región y un mundo con mayor equidad, justicia y más sustentable.

La CEPAL, a nivel de políticas públicas, destaca la importancia de articular la Agenda 2030 con los planes nacionales de desarrollo. Con ello los países pueden definir prioridades estratégicas y enfocar de forma más eficiente las acciones y recursos para su desarrollo y al mismo tiempo lograr un avance en la Agenda.

Desde las universidades es posible dar un impulso a los ODS. La educación, investigación y generación de conocimiento son esenciales en la construcción de respuestas a las actuales crisis socioambientales (UNAM, 2021). Aunque se reconoce que la toma de decisiones debe basarse en el conocimiento, en la práctica no siempre pasa. Se requiere crear lenguajes comunes y fortalecer la colaboración entre academia y tomadores de decisiones. Es necesario generar datos, resultantes del cruce de varias metas y ODS, análisis integrales (no individuales) de varios ODS. Ellos facilitarían construir estrategias más eficientes. Malekpour, et al. (2023), plantean que es crucial que la ciencia participe ayudando a tomadores de decisiones a repensar las instituciones, sistemas y prácticas mediante tres estrategias principales: eliminar obstáculos para el progreso, para un cambio sistémico; identificar caminos factibles para la transformación, que incidan simultáneamente en varios ODS y mejorar los procesos de gobernanza.

Todos los sectores pueden aportar y aunque el reto es enorme, los ODS deben servir como un faro que nos guíe. Es muy probable que no alcancemos todas las metas en el 2030 pero no por eso debemos dejar de avanzar.

*Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad


Referencias:

  1. Krzysztofiak J. (2023). “The world’s goals for saving humanity are still the best option”. Nature. 621.
  2. Cepal. (2023). La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible: en la mitad del camino hacia 2030. Objetivos, metas e indicadores. Santiago, 2023.
  3. UNAM. (2021). La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible desde la UNAM. México.
  4. Secretaría de Economía. (2021). Informe Nacional Voluntario 2021. Agenda 2030 en México. México.
  5. Malekpour, S., Allen, C., Sagar, A., Scholz, I., Persson, Å., Miranda, J., Bennich, T., Pauline, O., Kanie, N., Madise, N., Shackell, N., Montoya, J., Pan, J., Hathie, I., Bobylev, S., Agard, J., y Al-Ghanim, K. (2023). “What scientists need to do to accelerate progress on the SDGs”. Nature 621:14.
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